Joyas con Intención - ¿Quién es Luchi Mejía? Vida universitaria
26
post-template-default,single,single-post,postid-26,single-format-standard,woocommerce-no-js,ajax_fade,page_not_loaded,boxed,,columns-4,qode-theme-ver-17.2,qode-theme-bridge,disabled_footer_bottom,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-5.6,vc_responsive

¿Quién es Luchi Mejía? Vida universitaria

Para iniciar mi vida universitaria, una carrera de odontología como había escogido, me incliné primero por el lugar… Estudiar en la zona cafetera que me vio nacer.  Inicié mis estudios en la Universidad Autónoma de Manizales, ubicada en la ciudad que fue fundada por mis ancestros arrieros y que por alguna razón se convirtió, durante 6 años de mi vida, en mi centro de aprendizaje como Odontóloga. Aunque yo diría más que mis raíces paisas siempre me llamaron.

Para continuar con el aprendizaje, en el último semestre de mi profesión, la Universidad me indica que debía trabajar como odontóloga practicante, ese periodo de tiempo, en la cárcel de Manizales. Este reto fue un aprendizaje duro desde el dolor de la pérdida de la libertad de mis pacientes.

Fui asignada también para la cárcel de mujeres. Escuchar cada historia y cada vida al cometer errores, a cada uno de ellos y ellas, me llevó a descubrir un conocimiento más allá de la Odontología,  uno más humano donde eran protagonistas: la fragilidad de la vida, la angustia, la soledad, el abandono y la realidad de muchas personas que por diferentes motivos su camino los llevó a estar privados de la libertad.

No hay comentarios

Publicar un comentario

¿Quién es Luchi Mejía? Vida universitaria

Para iniciar mi vida universitaria, una carrera de odontología como había escogido, me incliné primero por el lugar… Estudiar en la zona cafetera que me vio nacer.  Inicié mis estudios en la Universidad Autónoma de Manizales, ubicada en la ciudad que fue fundada por mis ancestros arrieros y que por alguna razón se convirtió, durante 6 años de mi vida, en mi centro de aprendizaje como Odontóloga. Aunque yo diría más que mis raíces paisas siempre me llamaron.

Para continuar con el aprendizaje, en el último semestre de mi profesión, la Universidad me indica que debía trabajar como odontóloga practicante, ese periodo de tiempo, en la cárcel de Manizales. Este reto fue un aprendizaje duro desde el dolor de la pérdida de la libertad de mis pacientes.

Fui asignada también para la cárcel de mujeres. Escuchar cada historia y cada vida al cometer errores, a cada uno de ellos y ellas, me llevó a descubrir un conocimiento más allá de la Odontología,  uno más humano donde eran protagonistas: la fragilidad de la vida, la angustia, la soledad, el abandono y la realidad de muchas personas que por diferentes motivos su camino los llevó a estar privados de la libertad.

No hay comentarios

Publicar un comentario