¿Por qué juzgar, si podemos entender desde el amor? ¡Luchi te cuenta!
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Por qué juzgar si podemos entender desde el Amor

Opinar de manera negativa de algo o alguien, se llama juzgar. No tiene sentido hacerlo con mis seres queridos o personas cercanas. Por no ser como yo quiero que sean, no significa que dejes de aportar desde una sugerencia constructiva, la diferencia está en el Amor con que lo haces, en la intención de construir y no de destruir.

No voy a negar que dejar de juzgar situaciones o a las personas no es algo sencillo. Cuesta, y mucho. porque nuestra mente o ego disfruta comparándonos, analizando situaciones y moviéndose entre las polaridades de luz y oscuridad, blanco/negro, bien y mal.

Cuando ves a la persona que te trata mal y te consideras una víctima, en realidad te sientes así porque estás jugando un papel. Estás alimentando al verdugo haciéndote la víctima, y mientras permitas que esto suceda, el “tóxico” está jugando su otro papel: él te enseña, sin ser consciente de ello, lo que no quieres que te pase, a ser más valiente, más libre y a alejarte de personas y situaciones que nada te aportan, que te humillan o te maltratan.

Por ello, es tan importante el auto análisis y la auto aceptación. Aceptar que no eres perfecto, que juzgas en los demás aquello que todavía no has resuelto por dentro. Porque todo lo que nos sucede, todas las personas que nos encontramos o rechazamos, incluso la gente que más daño nos hace, todo esto es un aprendizaje para nosotros.

No significa que te resignes, ni mucho menos. Pero si alguien a tu lado te maltrata, en lugar de criticar o quejarte, busca la solución, busca tu aprendizaje. Por ejemplo, valórarte más y no permitas que nadie te haga daño, aléjate de esa persona o dile lo que de verdad sientes, aprende a decir no, sin sentirte culpable.

Aprender desde la posición del otro también hace comprender cuál es su proceso y así no cargarlo a mi vida, porque es mi decisión consciente.
Está claro que hay cosas que están realmente mal en nuestra sociedad y no debemos aceptarlas sin más. Pero al juzgar, criticar, al emitir palabras llenas de negatividad, en realidad los que hacemos es alimentarnos de negativismo.

Al caer en el juego del juicio hacia mi y otros, estamos dando nuestro poder a emociones desagradables o tóxicas y no nos concentramos en el propio para llevar nuestra energía al crecimiento, evolución y conciencia.
Cuando lo hacemos, realmente estamos es comparando con lo que ya conocemos de nuestro pasado, lo que hemos vivido o adquirido en nuestra propia vida.

Si no le permitimos a nuestra mente viajar constantemente al pasado o al futuro, no tenemos nada con que comparar. En realidad, las personas que más juzgamos a otros es porque en realidad somos muy duros e exigentes con nosotros mismos.

No vale la pena llevar nuestra energía y esfuerzo hacia algo que ni siquiera podemos resolver. Ya no hay lugar para el juicio. Cambiemos la frecuencia vibracional que emitimos, para cambiar todo aquello que llega a nuestra vida.

Decide pasar la página, dando un paso hacia delante, aprendiendo, liberándote y así encontrar paz en el alma y nuestro corazón.

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